6 Escocidos por el conato frustrado, el 11 de febrero de 1869 la junta le envía un oficio por el que la obliga a residir en la escuela e impartir clases, ya que ella era la maestra titular. María Rosa alega incompatibilidad de cargo e incoherencia administrativa ya que ha sido la junta provincial quien la ha designado para encargarse de la Casa de Misericordia y el Hospital y, por tanto, hasta que nombren a otra persona no puede satisfacer su demanda. Sin embargo, el ayuntamiento replica que debe transferirse sin dilación y comparecer “inmediatamente a desempeñar la escuela de niñas de que estaba encargada, cobrando su asignación de presupuesto, en la inteligencia de que, si la excelentísima diputación provincial le había confiado otros cargos compatibles o no con la maestría de niñas, a la interesada compete la reclamación de que se le la exonere de uno o más de ellos.