6/11/26
1. Durante toda mi vida he luchado por encontrar a Dios, por conocer a Dios, por amar a Dios; he intentado seguir las directrices de la vida espiritual -orar constantemente, trabajar por los demás, leer las Escrituras- y he evitado las muchas tentaciones que pueden dispensarme. He fallado muchas veces, pero siempre he vuelto a intentarlo, incluso cuando estaba al borde de la desesperación. LA HISTORIA DE JESÚS ES NUESTRA HISTORIA (V) - - DIOS ESTÁ BUSCÁNDOME, El regreso del hijo pródigo pp114-115, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
2. Ahora me pregunto si durante todo este tiempo he sido lo suficientemente consciente de que Dios ha estado intentando encontrarme, conocerme y quererme. La cuestión no es: "¿Cómo puedo encontrar a Dios?", sino: "¿Cómo puedo dejar a Dios que me encuentre?". La cuestión no es: "¿Cómo puedo conocer a Dios?", sino: "¿Cómo puedo dejar a Dios que me conozca?". Y, finalmente, la cuestión no es: "¿Cómo voy a amar a Dios?", sino: "¿Cómo voy a dejarme amar por Dios?". Dios me busca en la distancia, tratando de encontrarme y deseando llevarme a casa. - DIOS ESTÁ BUSCÁNDOME, El regreso del hijo pródigo pp114-115, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
3. En las tres parábolas en las que Jesús responde a la pregunta de por qué come con los pecadores, pone el énfasis en la iniciativa de Dios. Dios es el pastor que sale en busca de la oveja perdida. Dios es la mujer que enciende una lámpara, limpia la casa y busca por todas partes hasta encontrar la moneda perdida. Dios es el padre que busca a sus hijos, vel apor ellos, corre a su encuentro, los abraza, les ruega, suplica y anima a que vuelvan a casa. - DIOS ESTÁ BUSCÁNDOME, El regreso del hijo pródigo pp114-115, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
4. Por raro que suene, Dios desea encontrarme tanto -si no más- como yo deseo encontrar a Dios. Sí, Dios me necesita tanto como yo a él. Dios no es el patriarca que se queda en casa, inmovil, esperando a que sus hijos vuelvan a él, se disculpen por su comportamiento, pidan perdón y prometan cambiar. Al contrario, abandona la casa, sin hacer caso de su dignidad al correr en su busca, ignorando las disculpas y promesas de cambiar, y los conduce a la mesa magnificamente preparada para ellos. - DIOS ESTÁ BUSCÁNDOME, El regreso del hijo pródigo pp114-115, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
5. Ahora empiezo a ver lo radicalmente que cambiará mi trayectoria espiritual cuando deje de pensar en Dios como alguien que se esconde y me pone todas las dificultades posibles para que le encuentre, y comience a pensar en Él como aquel que me busca mientras yo me escondo. - DIOS ESTÁ BUSCÁNDOME, El regreso del hijo pródigo pp114-115, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
6. Cada vez que veo la capa, con forma de tienda y semejante a dos alas, del cuadro de Rembrandt, siento la dimensión materna del amor de Dios, y mi corazón empieza a cantar con palabras inspiradas por el salmista: "Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, di al Señor: "Refugio mío, alcazar mío, Dios mío, confío en ti". ... Me cubrirás con tus plumas, bajo tus alas me refugiaré". - De esta forma, bajo el aspecto de un viejo patriarca judío, surge también un Dios maternal que recibe a su hijo en el hogar. - DIOS, MADRE NUESTRA, The Vulnerable God pp 34-35, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
7. Al mirar ahora de nuevo al anciano de Rembrandt que se inclina sobre su hijo que regresa y toca los hombros de éste con sus manos, empiezo a ver no sólo a un padre que "estrecha a su hijo entre sus brazos", sino también a una madre que acaricia a su hijo, lo rodea con el calor de su cuerpo y lo sujeta contra el vientre del que salió. Así, el "regreso del hijo pródigo" se convierte en el regreso al seno de Dios, el regreso al verdadero origen del ser, y de nuevo recuerda la exhortación de Jesús a Nicodemo: "Hay que nacer de lo alto". - DIOS, MADRE NUESTRA, The Vulnerable God pp 34-35, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
8. También ahora comprendo mejor la majestuosa quietud de ese retrato de Dios. No hay en él sentimentalismo ni romanticismo, ni es un cuento simplista con un final feliz. Lo que veo en esa pintura es a Dios como madre, que recibe de nuevo en su vientre a aquel a quien hizo a su propia imagen. Los ojos casi ciegos, las manos, el manto, el cuerpo encorvado, todo ello expresa el amor divino maternal, marcado por el dolor, el deseo, la esperanza y una espera interminable. - DIOS, MADRE NUESTRA, The Vulnerable God pp 34-35, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
9. En efecto, el misterio es que Dios, en su infinita compasión, se ha atado por toda la eternidad a la vida de sus hijos. Ella (Dios) ha elegido libremente hacerse dependiente de sus criaturas, a las que dio la libertad. Esta elección le causa dolor cuando se marchan; esta elección le aporta alegría cuando regresan. Pero su alegría no será completa hasta que todos los que recibieron la vida de ella hayan regresado al hogar y estén reunidos en torno a la mesa preparada para ellos. - DIOS, MADRE NUESTRA, The Vulnerable God pp 34-35, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
10. La parábola del hijo pródigo es un relato que habla sobre un amor que existía antes de que fuera posible cualquier rechazo y que seguirá estando presente después de que hayan tenido lugar todos los rechazos. Es el primer y eterno amor de un Dios que es Padre y también Madre. - DIOS, MADRE NUESTRA, The Vulnerable God pp 34-35, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)
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