24/4/26

5. Un acto personal y eclesial, no solitario - Mientras este peregrino regresa a su patria, “el anuncio del Evangelio lo libera” y cuando encuentra a Felipe, se convierte no sólo en lector o espectador sino en “protagonista de un relato que lo involucra porque se refiere precisamente a él” y el texto sagrado suscita “su pregunta sobre la verdad”, afirma el Papa. “Entra en la historia de la salvación, que es ‘hospitalaria’ para con todo hombre y mujer, especialmente para con los oprimidos, los marginados y los últimos” renaciendo así a una vida nueva. - Como él, también nosotros hemos sido hechos cristianos por el Bautismo, heredando la misma luz, es decir, la misma fe, para leer la Palabra de Dios. Para reflexionar sobre las profecías, para orar los salmos, para estudiar la Ley y proclamar el Evangelio con nuestra vida. Todos los textos bíblicos, en efecto, revelan en la fe su verdadero sentido, porque en la fe fueron escritos y transmitidos hasta nosotros; por eso su lectura es siempre un acto personal y también eclesial, no un ejercicio solitario o meramente técnico.

 


6. El siervo sufriente es Jesús que nos salva - Leemos juntos la Escritura "como un bien común de la Iglesia, teniendo como guía al Espíritu Santo", añade el Obispo de Roma, y como el eunuco, "también nosotros podemos comprender la Palabra de Dios gracias a una guía que nos acompaña en el camino de la fe". El viajero africano estaba leyendo una profecía que se cumplió para él en aquel entonces, como se cumple hoy para nosotros: el siervo sufriente del que habla el profeta Isaías es Jesús, aquel que, mediante su pasión, muerte y resurrección, nos redime del pecado y de la muerte. Él es el Verbo hecho carne, en quien encuentra cumplimiento toda palabra de Dios: revela su intención originaria, su sentido pleno y su fin último.

 


7. Cristo plenitud de vida y de sentido - Como afirma Cristo, 'sólo el que viene de Dios ha visto al Padre'. En el Hijo, el Padre mismo muestra su gloria: Dios se hace ver, oír y tocar. A través de los gestos de Jesús - explica el Papa - el Redentor, el Padre da plenitud a lo que hace desde siempre, esto es, dar vida. Crea el mundo, lo salva y lo ama para siempre. Mientras celebramos este acontecimiento de salvación - evidencia - el Señor nos llama a una elección decisiva: 'El que cree, tiene Vida eterna'. El Papa plantea entonces una interrogación: “¿Confío en que su amor es más fuerte que mi muerte? Al decidir creerle, cada uno de nosotros elige entre una desesperación cierta y una esperanza que Dios hace posible”. Y dirigiéndose a los fieles ecuatoguineanos exclama: “¡Cristo lo es todo para nosotros! En Él encontramos plenitud de vida y de sentido: «Si estás oprimido por la injusticia, Él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, Él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, Él es la vida; si deseas el cielo, Él es el camino; si estás en las tinieblas, Él es la luz. Con la compañía del Señor, nuestros problemas no desaparecen, pero son iluminados: así como toda cruz encuentra redención en Jesús, así en el Evangelio la historia de nuestra vida encuentra sentido.

 


8. El anuncio de la salvación se hace Iglesia - La palabra del Señor “es para nosotros Evangelio, y no tenemos nada mejor para anunciar al mundo y a través de nuestro testimonio, el anuncio de la salvación se hace gesto, se hace servicio, se hace perdón; en una palabra, se hace Iglesia”. Como enseñaba el Papa Francisco, “verdaderamente «la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús»”, afirma León XIV citando la Evangelii Gaudium. Y observa: Al mismo tiempo, cuando compartimos esta alegría, percibimos aún mejor el riesgo de «una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor» (Ibíd., 2). Ante tal cerrazón, es precisamente el amor del Señor el que sostiene nuestro compromiso, especialmente al servicio de la justicia y de la solidaridad.

 


9. Continuar la misión de los primeros discípulos - Al finalizar su homilía el Santo Padre anima a la Iglesia que peregrina en Guinea Ecuatorial, a continuar "con alegría la misión de los primeros discípulos de Jesús”. - Leyendo juntos el Evangelio, sean anunciadores apasionados, como lo fue el diácono Felipe. Celebrando juntos la Eucaristía, den testimonio con sus vidas de la fe que salva, para que la Palabra de Dios se convierta en pan bueno para todos. - Antes de su homilía, el Papa León recuerda a monseñor Fortunato Nsue Esono, vicario general de la archidiócesis de Malabo, fallecido repentinamente. Invito a vivir con espíritu de fe este momento de dolor y confío que, sin dejarse Ilevar por comentarios o conclusiones apresuradas, se haga plena luz sobre las circunstancias de su muerte.

 El estadio de Malabo repleto de fieles para la misa del Papa


10. "Llevo conmigo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad" - Al término de la celebración eucarística, el Papa se despide de Guinea Ecuatorial y también de África, “al finalizar el viaje apostólico que Dios me ha concedido realizar durante estos diez días”. - “Agradezco al Sr. Arzobispo, Monseñor Juan, y a los demás obispos, a los sacerdotes y a todos vosotros, pueblo de Dios que peregrina en esta tierra, Cristo la luz de Guinea Ecuatorial y vosotros sois sal de la tierra y luz del mundo”, expresa el Santo Padre. - Su gratitud se extiende también “a las autoridades civiles del país y a cuantos, de distintas maneras, han contribuido al éxito de mi visita”. - Me voy de África llevando conmigo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad; es un tesoro grande hecho de historias, de rostros, de testimonios, alegres y sufridos, que enriquecen abundantemente mi vida y mi ministerio como sucesor de Pedro. - “Hoy África está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano”, afirma a continuación, destacando el papel del país en los primeros siglos de la Iglesia. - El Pontífice concluye encomendando de corazón al pueblo de Guinea Ecuatorial y a toda África a la Virgen María, “a vuestras familias, a vuestras comunidades, a vuestra nación y a todos los pueblos africanos”.

 El Papa León durante la Misa en el estadio de Malabo


1. DESGLOSANDO LA ESPIRITUALIDAD DE SANTA MARÍA ROSA MOLAS: “En el Calvario, a los pies del Señor, se halla todo consuelo”. Esta frase, refleja cómo el sufrimiento cristiano se transforma en paz. - Modo CONSOLACIÓN


 

2. LA CRUZ COMO REFUGIO: Para María Rosa Molas, el Calvario no es un lugar de abandono, sino el "hogar" donde el alma encuentra protección frente a las tormentas de la vida. - Modo CONSOLACIÓN


 

3. IDENTIFICACIÓN CON EL CRUCIFICADO: Entendía María Rosa que al estar a los pies del Señor, el propio dolor deja de ser solitario para unirse al de Cristo, adquiriendo un nuevo sentido. - Modo CONSOLACIÓN


 

4. PAZ EN LA ADVERSIDAD: La expresión de María Rosa Molas corrobora que la verdadera paz no es la ausencia de problemas, sino la serenidad profunda que surge de la confianza absoluta en Dios durante la prueba. - Modo CONSOLACIÓN