5/9/26

1. Observé la exquisita vigilancia con que cumplía sus deberes; el respeto que causaba y su amor con los pobrecitos animándonos a servir a los más despreciables. - TESTIMONIOS

 


2. Me inculcaba la reverenda Madre Fundadora que, si sabía obedecer, ya sabía bastante; que tuviera mucha caridad con las Hermanas y pobres, y los tratase como quisiera ser tratada. - TESTIMONIOS

 


3. Varias veces me decía mi reverenda Madre que fuera muy obediente y muy caritativa con los pobres enfermos; y su dudaba que el caldo estuviese caliente, no tuviese pereza en encender el fuego y calentarlo, mirando a Jesucristo en los enfermos. - TESTIMONIOS

 


4. Que fuera muy caritativa con los enfermos en especial, muy humilde y observante de las santas Reglas. - TESTIMONIOS

 


5. Me encargó mi reverenda Madre que fuese muy caritativa con los pobres enfermos, mirando en ellos la persona de Jesucristo, y por más enfadosos que fueran debía servirles con más humildad y amabilidad, con que ganaría sus corazones. - TESTIMONIOS

 


6. Recuerdo de mi reverenda Madre Fundadora que me dijo que fuese caritativa con los pobres y enfermos. - TESTOMONIOS

 


7. Me exhortaba a la observancia, a la abnegación de la propia voluntad, al amor de los enfermos y dulzura con las Hermanas. - TESTIMONIOS

 


8. Me encargó que fuese bien humilde, obediente, que tuviese mucha caridad con los pobres y enfermos. - TESTIMONIOS

 


9. Que viviese desprendida de parientes, y tuviese gran caridad con los pobres, enfermos y pequeñitos, tratándoles con afabilidad y respeto. - TESTIMONIOS

 


10. Las exhortaciones de mi santa Madre se dirigían a que estimase mucho mi salvación, fuese muy fervorosa y recogida en la oración u demás ejercicios espirituales; que tuviera mucho celo y presencia de Dios, y caridad con los pobres enfermos, hasta perder la vida si fuese necesario, y que las virtudes las practicase sin querer ser vista. - TESTIMONIOS