23/2/26

1. TEJIENDO ESPERANZA en el CAMINO CUARESMAL (DÍA 6) - DISCERNIMIENTO (Rosa María Belda Moreno) Ante las decisiones hemos de confrontar los motivos de la decisión: ¿Es un sentimiento que se ha apoderado de la intención? ¿Es el miedo ala soledad? ¿Es el miedo al compromiso? ¿Son las expectativas que los demás tienen puestas en ti? ¿Te mueve la ambición, el deseo de prestigio, la vanidad? Hay motivos más fácilmente presentables, que exponemos con facilidad, y otros que permanecen ocultos. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

2. El discernimiento permite desvelar trampas y engaños en lo que decimos que nos mueve y lo que realmente nos mueve. A pesar de todo hemos de tomar decisiones, porque ese ser humano que decide soy yo. Lo interesante es que, con la clarificación que permite el discernimiento, cada decisión va siendo más congruente con uno mismo. El que decide con discernimiento aprende, se va convirtiendo con la práctica en la mejor versión de sí mismo. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

3. En los ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, él mismo describe como “todo modo de preparar y disponer el ánima para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y, después de quitadas, para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima”. No tenemos la garantía absoluta de acertar, pero lo que es claro es que “una libertad prisionera de afectos desordenados está condenada a equivocarse” (D.M. Molina). – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

4. Durante el discernimiento se van deshaciendo las dudas, se van despejando los obstáculos. Es mejor que me introduzca en el proceso antes de que los acontecimientos externos hablen. A veces esperamos a ver qué pasa o a ver qué me piden los demás. No podemos confundir la mismidad (entrar en el interior) y el egoísmo (creer que ese mirarme hacia adentro es mirarme en el ombligo). No son la misma cosa. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

5. En el discernimiento se degusta la paz y la inquietud, el miedo y la seguridad, la fuerza de la inercia y de la voluntad. Por eso lleva su tiempo. Durante el proceso se experimentan diversos impulsos y estados de ánimo, aparecen diferentes pensamientos que hay que analizar. Se imaginan diferentes escenarios que tienen que ver con las opciones que hay que tomar, y el poso que deja cada experiencia. A veces es engañoso, primero me enarbolo, pero después me quedo seco ante una opción que me atrae. Tal vez ese no sea el camino que me encaja. Conviene lo revise de nuevo. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

6. De alguna manera, el discernimiento está al principio, pero también al final, de la toma de decisiones. Después de haber descubierto el entramando interior, después de haber sopesado los pros y los contras, se vislumbra la mejor alternativa y se rata de dejarse llevar ante la decisión tomada, y aun aquí seguir observando qué ocurre en mi interior. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

7. Los frutos de una decisión que me construye tienen que ver con la experiencia de un mayor grado de libertad, de respuesta de lo que soy, de deseo de bien, de alegría y de paz. En este estado interior es lo que Ignacio de Loyola llamaría consolación. Vislumbro un horizonte de sentido. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

8. El miedo, a la incomodidad, la inseguridad aún presentes no me acaparan. Esto ocurre en un momento histórico y no en otro. La decisión es tomada en el momento oportuno, no he de decirlo todo de golpe y todo a cada momento. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

9. La toma de decisiones, en cualquier caso, provoca un desequilibrio interior. El proceso de discernimiento sitúa al sujeto en la vulnerabilidad. – CLARIFICAR VISLUMBRAR


 

10. El proceso de discernimiento sitúa al sujeto en la vulnerabilidad. Sin amarras, dejando a tras lo que ya fue, abierto al futuro aún no realizado, la persona se siente penetrada por diferentes energías y sentimientos. Se trata de ir analizando de dónde proceden y adónde me llevan. ¿Responderán a mis heridas y traumas, a las falsas creencias tal vez? – CLARIFICAR VISLUMBRAR