21/3/26

(Romanos 8, 8-11) Hermanos: Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros


 


 


 

1. TEJIENDO ESPERANZA en el CAMINO CUARESMAL – Oramos en favor de muchos de nosotros: Al inmovilista que se opone radicalmente a cualquier tipo de cambio o reforma. – HAZLE VER, SEÑOR, SUS SEPULCROS BLANQUEADOS


 

3. A quien defiende la permanencia de un sistema o situación sin introducir variaciones. – CAMBIA SU MIRADA, SEÑOR, POR OTRA DEL “SIEMPRE SE HA HECHO ASÍ”


 

2. Al acomodado que se ha instalado en una zona de confort y no desea que nada la altere. – ROMPELE, SEÑOR, SUS TRONOS DE SOBERBIA


 

4. Al reaccionario que se resiste al progreso y suele defender privilegios antiguos. – CONFUNDE, SEÑOR, SUS LENGUAS DE ENGAÑO


 

5. Al anquilosado que manipula a quienes se han quedado "rígidos" en sus ideas o métodos antiguos. – DESNÚDALE, SEÑOR, BAJO SU PIEL DE OVEJA


 

6. AL oportunista crítico que defiende el orden establecido solo porque saca provecho de él. – CÓRTALE, SEÑOR, SU PAN DE INJUSTICIA


 

7. Al que no cambia de opinión ni de postura, generalmente por intereses propios. – CONCÉDELE, SEÑOR, LOS CRITERIOS DEL REINO