14/8/26

1. Magnifica humanitas - Bersano: DEBEMOS FORTALECER ESPACIOS PROFUNDAMENTE HUMANOS


 

2. Lara Bersano Calot, directora ejecutiva de la Academia Internacional de Lideres Católicos, comenta los aportes que ofrece carta encíclica Magnifica humanitas, en la que “León XIV vuelve a colocar al ser humano en el centro de toda decisión, de toda estructura y de toda capacidad tecnológica”. -Johan Pacheco - “El Papa nos invita a volver a pensar qué significa ser humano en este tiempo histórico y cómo la Doctrina Social de la Iglesia sigue siendo una herramienta viva para discernir los grandes conflictos de nuestra época”, expresa Lara Bersano Calot, directora ejecutiva de la Academia Internacional de Lideres Católicos en entrevista con Vatican News, comentando una primera lectura de la carta encíclica de León XIV, Magnifica humanitas sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

3. ¿Cuáles son sus impresiones sobre la Carta Encíclica Magnifica humanitas para la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial? - Mis primeras impresiones sobre Magnifica humanitas son profundamente esperanzadoras porque creo que el Papa León XIV logra recuperar de manera extraordinaria el espíritu de Rerum novarum de León XIII y traerlo plenamente al contexto contemporáneo. León XIII, frente al impacto de la revolución industrial, ya advertía cómo el hombre podía ser explotado, reducido a una pieza del sistema productivo o esclavizado en sus derechos fundamentales. Por eso defendió la dignidad del trabajo, la centralidad de la persona y la necesidad de proteger al ser humano frente a transformaciones económicas y tecnológicas que podían deshumanizarlo. Lo que hace León XIV de manera magnífica es retomar esos mismos principios y preguntarse qué sucede hoy, en medio de la revolución digital y de la inteligencia artificial. León XIV vuelve a colocar al ser humano en el centro de toda decisión, de toda estructura y de toda capacidad tecnológica. Antes incluso de hablar de inteligencia artificial, León XIV habla de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos, de sus potencialidades y de su condición de ser creado a imagen y semejanza de Dios. Y eso no es menor, porque las referencias específicas a la inteligencia artificial aparecen recién en el último tercio de la encíclica. Primero el Papa nos invita a volver a pensar qué significa ser humano en este tiempo histórico y cómo la Doctrina Social de la Iglesia sigue siendo una herramienta viva para discernir los grandes conflictos de nuestra época. Creo que esa es mi primera gran impresión: la manera profundamente humana, pastoral y actual con la que León XIV vuelve a poner sobre la mesa la centralidad del hombre en un momento de enormes tensiones globales. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

4. El Papa León XIV nos señala que la Doctrina Social de la Iglesia “es un camino de discernimiento comunitario”. ¿Cómo podemos leer esta reafirmación ante las necesidades del mundo actual? - Creo que esta reafirmación que hace el Papa León XIV sobre la Doctrina Social de la Iglesia como camino de discernimiento comunitario está íntimamente ligada a toda la estructura de Magnifica humanitas. Cuando León XIV habla del bien común, nos está diciendo que el desarrollo de la inteligencia artificial no puede estar orientado solamente al mercado, al poder o a la eficiencia, sino que debe tener como eje la dignidad humana y el bienestar colectivo. Y para alcanzar ese bien común, la encíclica propone varios caminos concretos: la subsidiariedad, la solidaridad, la justicia social, la participación y la formación. La subsidiariedad, adquiere una enorme actualidad porque implica acercar las decisiones a las personas, fortalecer las instituciones, las comunidades, las familias, las escuelas y generar diálogo real entre todos los actores sociales. El Papa insiste además en algo fundamental: las tecnologías no son moralmente neutras. Son creadas, diseñadas y utilizadas por seres humanos, y por lo tanto requieren discernimiento ético permanente, regulación, monitoreo y responsabilidad social. Y creo que allí aparece uno de los puntos más profundos de toda la encíclica: la necesidad de una verdadera revolución educativa. León XIV entiende que ya no alcanzan las viejas dinámicas de formación para esta nueva humanidad atravesada por pantallas, hiperconectividad, redes sociales y estímulos permanentes. La compulsividad digital, la saturación informativa y el aislamiento progresivo requieren nuevas formas de educar, formar y acompañar. Por eso dedica varios párrafos a desarrollar el rol de la escuela, de la familia y de las instituciones educativas, porque entiende que el gran desafío no es solamente tecnológico, sino profundamente humano. Desde mis investigaciones sobre inteligencia artificial, comunicación y habilidades humanas, veo justamente que las capacidades más importantes para el futuro serán aquellas que fortalezcan el discernimiento, la creatividad, el pensamiento crítico, la empatía y la construcción comunitaria. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

5. La dignidad de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios, es uno de esos principios que resalta el Papa en la encíclica. ¿Qué debemos hacer como cristianos para fortalecer ese valor de la dignidad de la persona? - Vivimos en una época donde muchas veces las personas son reducidas a datos, métricas, productividad, perfiles digitales o capacidad de consumo. Y el Papa León XIV nos recuerda algo esencial: la dignidad humana no depende de la eficiencia, de la utilidad ni del rendimiento. La persona vale por sí misma porque ha sido creada a imagen y semejanza de Dios. Como cristianos, creo que debemos fortalecer espacios profundamente humanos: la familia, la escuela, las comunidades, las parroquias, el encuentro interpersonal, la escucha y el acompañamiento. Francisco hablaba de “tocar la carne del que sufre”. León XIV retoma esa idea de manera muy fuerte. La tecnología jamás puede reemplazar completamente la mirada, el abrazo, la escucha y la presencia. Y aquí también aparece un enorme desafío educativo. Tenemos que enseñar a las nuevas generaciones no solamente a usar inteligencia artificial, sino también a desarrollar aquello que ninguna máquina puede reemplazar plenamente: la conciencia moral, la sensibilidad espiritual, la capacidad de amar, de sufrir con el otro y de construir comunidad. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

6. Desde la Doctrina Social el Papa promueve la custodia del hombre y la mujer en la era de la Inteligencia Artificial. ¿Cuál es el compromiso de la Iglesia luego de las diversas indicaciones que ofrece la encíclica, como la formación, la regulación legal, la postura ética y la opción por la paz? - Creo que la encíclica plantea un compromiso enorme para toda la Iglesia. Y ese compromiso tiene varias dimensiones. Primero, la formación. El Papa dedica varias secciones de la encíclica a destacar el rol de la escuela, la familia y las instituciones educativas. Necesitamos formar personas capaces de comprender críticamente las tecnologías que utilizan. Segundo, la ética. León XIV insiste en que la inteligencia artificial no es moralmente neutra. Detrás de cada algoritmo existe una idea de persona, de sociedad y de poder. Por eso la Iglesia debe seguir promoviendo espacios de diálogo ético interdisciplinario. Tercero, la regulación. El Papa es muy claro respecto a los peligros de la concentración tecnológica, los monopolios digitales, la vigilancia invasiva y los algoritmos opacos. Creo que aquí la Iglesia tiene una enorme capacidad de promover reflexión global sobre regulación humanista de la tecnología. Y finalmente, la paz. Me impactó cómo León XIV retoma la crítica a la guerra en la era algorítmica. El Papa dice claramente que ningún algoritmo puede volver moralmente aceptable una guerra. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

7. Uno de los aspectos más profundos y novedosos de Magnifica humanitas aparece en los parágrafos 110 al 113, donde el Papa León XIV desarrolla el concepto de “desarmar” en la era tecnológica. Y no se refiere solamente al desarme militar tradicional, sino a algo mucho más amplio y contemporáneo: desarmar la lógica de poder que convierte a la tecnología en instrumento de control, dominación y competencia global. León XIV llama a desarmar la complacencia armamentística y la idea de que quien posee mayor capacidad tecnológica posee automáticamente derecho a gobernar o decidir sobre los demás. El Papa advierte especialmente sobre la concentración de datos, algoritmos y capacidades tecnológicas en pocas manos, muchas veces opacas y difíciles de controlar democráticamente. Por eso insiste en que las tecnologías deben ser transparentes, debatibles, regulables y sometidas al discernimiento ético comunitario. Este concepto de desarme también implica romper la asociación entre poder tecnológico y superioridad humana, porque la encíclica recuerda permanentemente que ninguna innovación puede estar por encima de la dignidad de la persona. En un contexto mundial atravesado por guerras, tensiones geopolíticas y desarrollo acelerado de inteligencia artificial aplicada a defensa, vigilancia y manipulación, León XIV realiza un llamado profundamente actual: desarmar no solamente las armas, sino también las estructuras culturales, económicas y tecnológicas que convierten al ser humano en objeto de poder y no en sujeto de dignidad. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

8. En el custodiar lo humano en la transformación digital, ¿cuál es el papel de la formación de los pastores, laicos y líderes católicos para promover la verdad, el trabajo y la libertad? - No alcanza solamente con conocer tecnología. Necesitamos personas capaces de comprender el impacto cultural, social, político y espiritual de estas transformaciones. El Papa insiste en el lenguaje, la comunicación y la verdad. Y esto es clave porque hoy gran parte de la construcción de realidad pasa por sistemas digitales, redes sociales y algoritmos que moldean imaginarios colectivos. Por eso la formación de pastores, laicos y líderes católicos debe incluir pensamiento crítico, ética digital, discernimiento comunicacional y comprensión de inteligencia artificial. En mis investigaciones sobre inteligencia artificial y comunicación siempre aparece la misma conclusión: cuanto más tecnológica se vuelve una sociedad, más importantes se vuelven las habilidades humanas: la escucha, la empatía, la creatividad, la reflexión, la contemplación, la capacidad de diálogo, la construcción de comunidad. Creo que el gran desafío de la Iglesia será justamente formar líderes capaces de custodiar la humanidad en medio de la transformación digital. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

9. Y finalmente, ante la cultura del poder que impera en el mundo, el Papa plantea la civilización del amor. ¿Cómo forjar en la vida cristiana ese gesto humano que supera la IA desde la proximidad y el encuentro con el otro para el bien común? - La civilización del amor de la que hablaban San Pablo VI, San Juan Pablo II y ahora León XIV implica volver a construir una cultura del encuentro en medio de una civilización extremadamente individualista y muchas veces dominada por la lógica del poder. La inteligencia artificial puede ayudarnos muchísimo: Puede acelerar procesos. Puede ampliar acceso al conocimiento. Puede mejorar áreas enormes de la vida humana. Pero jamás podrá reemplazar completamente la experiencia del encuentro humano auténtico. Nunca podrá reemplazar plenamente la compasión, la misericordia, el perdón, el abrazo, la escucha profunda o la entrega amorosa al otro. Y creo que allí está el gran desafío cristiano de este tiempo: no permitir que la hiperconectividad nos vuelva interiormente desconectados. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA


 

10. El Papa León XIV habla del lenguaje, de la comunicación y de la necesidad de una ecología comunicacional. Porque la palabra construye cultura y tal silencio. Defender la dignidad humana. Y enseñar a las nuevas generaciones que el valor más grande jamás podrá ser automatizado: el amor. Y quizás justamente allí esté la misión más importante de la Iglesia en la era de la inteligencia artificial. Por eso creo que hoy evangelizar también significa acompañar humanamente. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA