28/10/26

1. (I) COMPASIÓN. La compasión es algo distinto de la lástima. La "lastima" sugiere distancia, incluso cierta condescendencia. Yo actúo frecuentemente por lástima. Le doy dinero a un mendigo en las calles..., pero no le miro a los ojos ni me siento a hablar con ñel. estoy demasiado ocupado para preocuparme de verdad por el que se me acerca. Mi dinero suple mi atención personal y me proporciona una excusa para seguir mi camino. - Aquí y ahora p 107, Henri Nouwen, DE LA LÁSTIMA A LA COMPASIÓN


 

2. (I) La compasión significa acercarse al que sufre. Pero sólo podemos acercarnos a otra persona cuando nos hacemos vulnerables. - Aquí y ahora p 107, Henri Nouwen, DE LA LÁSTIMA A LA COMPASIÓN


 

3. (I) Una persona compasiva dice: "Yo soy hermano tuyo, soy humano, frágil y mortal como tú. Tus lágrimas no me escandalizan, tu dolor no me espanta. Yo también he llorado. Yo también he sentido dolor". - Aquí y ahora p 107, Henri Nouwen, DE LA LÁSTIMA A LA COMPASIÓN


 

4. (I) Sólo podemos estar con el otro cuando el otro deja de ser "otro" y se hace uno con nosotros. - Aquí y ahora p 107, Henri Nouwen, DE LA LÁSTIMA A LA COMPASIÓN


 

5. (I) Esta es quizá la razón de que a veces nos resulte más fácil mostrar lástima que compasión. La persona que sufre nos está invitando a hacernos conscientes de nuestro sufrimiento. ¿Cómo puedo yo responder a la soledad de nadie si no entro en contacto con mi propia experiencia de soledad? ¿Cómo uedo acercarme a una persona discapacitada cuando me niego a reconocer mis propias discapacidades? ¿Cómo puedo estar con el pobre cuando no estoy dispuesto a confesar mi propia pobreza? - Aquí y ahora p 107, Henri Nouwen, DE LA LÁSTIMA A LA COMPASIÓN


 

6. (I) Imagínate que no tuvieras ninguna necesidad de juzgar a nadie. Imagínate que no desearas determinar si uno es buena o mala persona. Imagínate que fueras completamente libre de la tendencia a hacerte una composición mental sobre la moralidad de la conducta de las otras personas. Imagínate que pudieras decir: "¡No juzgo a nadie!". - Imagínate... ¿No sería esto la verdadera libertad interior? - Aquí y ahora pp 57-58, Heri Nouwen, DESCARGARNOS DEL JUICIO


 

7. (I) Los padres del desierto del siglo IV decían: "Juzgar a los otros es una carga pesada". He tenido momentos en mi vida en los que me he sentido libre los juicios sobre de los demás. Me sentía como si me hubieran quitado de encima un pesado fardo. En esos momentos experimentaba un inmenso amor por todo aquel con el que me encontraba, por todo aquel de quien oía hablar o acerca del cual leía algo. Un aprofunda solidaridad con todos y un hondo deseo de amarlos derrumbaban mis muros interiores y hacían mi corazón tan ancho como el universo. - Aquí y ahora pp 57-58, Heri Nouwen, DESCARGARNOS DEL JUICIO


 

8. (I) Uno de esos momento sme acaeció después de una estancia de siete meses en un monasterio trapense. Estaba tan lleno de la bondad de Dios que veía esa bondad por donde quiera que fuera, incluso por encima de las apariencias de la violencia, destrucción y crimen. Tenía que retenerme a mí mismo para no abrazar a las mujeres y a los hombres que me vendían los alimentos, las flores o untraje nuevo ¡Todos me parecían santos! - Aquí y ahora pp 57-58, Heri Nouwen, DESCARGARNOS DEL JUICIO


 

9. (I) Todas tenemos momentos así; si estamos atentos al movimiento del Espíritu de Dios en nuestro interior. Son como un antícipo del cielo, como vislumbres de la belleza y de la paz. - Aquí y ahora pp 57-58, Heri Nouwen, DESCARGARNOS DEL JUICIO


 

10. (I) Es fácil despachar esos momentos como producto de nuestros sueños o de nuestra imaginación poética. Pero si decidimos reconocerlos como una manera que tienen Dios de tocarnos en el hombro y mostrarnos la verdad más honda de nuestra existencia, podemos ir superando gradualmente nuestra necesidad de juzgar a los demás y nuestra tendencia a evaluarlo todo y a todos. Así podremos crecer en libertad interior y en santidad real. - Aquí y ahora pp 57-58, Heri Nouwen, DESCARGARNOS DEL JUICIO