5/11/26

1. LA HISTORIA DE JESÚS ES NUESTRA HISTORIA (IV) - Ver a Cristo es ver a Dios y a toda la humanidad. Este misterio ha despertado en mí un deseo ardiente de ver el rostro de Jesús, plasmado a lo largo de los siglos por innumerables imágenes, algunas de las cuales me han ayudado a percibir sus rasgos, y otras no. - LOS OJOS DE CRISTO, La belleza del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)



 

2. Cuando vi el icono de Cristo de Andrei Rublev, vi lo que antes jamás había visto, y sentí lo que jamás había sentido. Me di cuenta inmediatamente de que mis ojos habían sido bendecidos de una manera especial. - LOS OJOS DE CRISTO, La belleza del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

3. Andrei Rublev pintó este icono de Cristo a comienzos del siglo XV, como parte del tríptico realizado para un iglesia de la ciudad de Zvenigorod. A partir de entonces, este icono suele concerse como "el Salvador de Zvenigorod"... - LOS OJOS DE CRISTO, La belleza del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

4. Esta experiencia de encontrarnos cara a cara nos conduce hasta el corazón del gran misterio de la encarnación. Podemos ver a Dios y vivir. Cuanto más fijamos nuestros ojos en los ojos de Jesús, tanto más conscientes somos de que estamos viendo los ojos de Dios. ¿Acaso hay en el corazón del hombre un deseo mayor que el de ver a Dios? Con el apóstol Felipe, nuestros corazones, también exclaman: "Señor, muéstranos al Padre, y nos basta"; y el Señor contesta: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿No crees que yo estoy con el Padre y que el Padre está en mí?" (Jn 14,8-10). - LOS OJOS DE CRISTO, La belleza del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

5. Jesús es la revelación total de Dios, "la imagen de Dios invisible" (Col 1,15). Al mirar a Jesús a los ojos, sentimos satisfecha nuestra más profunda aspiración. - LOS OJOS DE CRISTO, La belleza del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

6. Es difícil comprender este misterio, pero tenemos que intentar percibir cómo los ojos de la Palabra encarnada abrazan con su mirada todo lo que hay que ver. Los ojos de Cristo de Rublev son los ojos del Hijo del hombre y del Hijo de Dios descrito en el Apocalipsis. Son como llamas de fuego que penetran el misterrio de lo divino. Son los ojos de aquel cuya cara es como el sol que brilla con todo su esplendor, y que es conocido con el nombre de "Palabra de Dios" (Ap 1,14; 2,18; 1,16; 19,12-13). Son los ojos de aquel que es "luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre... por quien todo fue hecho" (credo de Nicea). En efecto, es la luz en la que todo es creado. Es la luz del primer día, cuando Dios hizo la luz y la separó de las tinieblas, y vio que era bueno (Gn 1,3). Es también la luz del nuevo día que brilla en la oscuridad, una luz que las tinieblas no pueden vencer (Jn 1,5). Es la luz verdadera que ilumina a todos los pueblos (Jn 1,9). Es asombroso mirar a los ojos del único que en verdad ve la luz, y cuya mirada no es distinta de su ser... - LOS OJOS DE CRISTO, La belleza del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

7. Aquel que ve incesantemente la ilimitada bondad de Dios, vino al mundo, lo vio destrozado por el pecado del hombre y sintió compasión. Los mismos ojos que ven el corazón de Dios vieron los sufrimientos del corazón del pueblo de Dios y lloraron (Jn 11, 36). Esos ojos, que queman como llagas de fuego penetrando la interioridad del mismo Dios, contienen también océanos de lágrimas por el dolor de los hombres de todos los tiempos y lugares. Éste es el secreto de los ojos del Cristo de Andrei Rublev. - LOS OJOS DE CRISTO, La belle za del Señor pp 55, 68- 71, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

8. Señor Jesús, te estoy mirando, y mis ojos están fijos en tus ojos. Tus ojos penetran el misterio eterno de lo divino y ven la gloria de Dios. Son también los ojos que vieron Simón, Andrés Natanael y Leví; los ojos que vieron la hemorroísa, la viuda de Naím, el ciego, el cojo, los leprosos y la muchedumbre hambrienta; los ojos que vieron el joven rico y triste, los discípulos miedosos en el lago y las mujeres afligidas en la tumba. Con una única mirada, tus ojos, Señor, ven el amor inagotable de Dios y la agonía aparentemente interminable de todas las gentes que han perdido la fe en ese amor y son como ovejas sin pastor. . - SER Y SER VISTO (una oración) - The Road to Day break p 56, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

9. Cuando miro a tus ojos, me aterran, porque traspasan como llamas de fuego mi ser más íntimo; pero también me consuelan, porque esas llamas son purificadoras y sanantes. Tus ojos son severos, pero amables; desenmascaran, pero protegen; son penetrantes, pero acarician; son profundos, pero íntimos; están distantes, pero siempre nos invitan. - SER Y SER VISTO (una oración) - The Road to Day break p 56, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

10. Poco a poco descubro que quiero ser visto por ti, habitar bajo tu mirada afectuosa y crecer en fuerza y amabilidad bajo tus ojos. Déjame, Señor, ver lo que tú ves -el amor de Dios y el sufrimiento de la gente- para que mis ojos sean cada vez más como los tuyos, ojos que pueden curar corazones heridos. - SER Y SER VISTO (una oración) - The Road to Day break p 56, Henri Nouwen - DIOS CON NOSOTROS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)