18/10/26

Angelus, 18 ottobre 2026 Papa Leone XIV


 

1. MOSAICO DE CRISTO. La comunidad es como un gran mosaico. Cada pequeña pieza parece insignificante. Una pieza es de un rojo brillante, otra de unazul pálido o de un verde apagado, otra de un morado cálido, otra de un amarillo fuerte, otra de un dorado brillante. Algunas parecen preciosas, otras ordinarias; algunas valiosas, otras vulgares; algunas llamtivas, otras delicadas. Como piezas individuales, podemos hacer poco con ellas, salvo compararlas entre sí y emitir un juicio sobre su valor y su belleza. Pero cuando todas esas pequeñas piezas son reunidas armónica y sabiamente en un gran mosaico, componiendo con ellas la figura de Cristo, ¿quien pondrán en duda nunca la importancia de cada una de ellas? Si una de ellas, hasta la más pequeña, falta, la cara está incompleta. Juntas en un mosaico, cada piedra pequeña es indispensable y contribuye de una forma única, indispensable, a la gloria de Dios. Eso es la comunidad. La asociación de personas sin importancia que, juntas, hacen a Dios visible en el mundo. COMUNIDAD - ¿Puedes beber este cáliz? PP 56-57, Henri Nouwen) - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

2. Cada vez que hablamos o actuamos de forma que hacemos de nuestra vida una vida para los demás, nuestras vidas se elevan ante los otros. Cuando somos capaces de abrazar enteramente nuestras propias vidas, descubrimos que lo que anhelamos también lo proclamamos. Una vida bien llevada es, por tanto, una vida para los demás. Ya no nos preguntamos si nuestra vida es mejor o peor que la de los demás, y empezamos a ver claramente que, cuando vivimos nuestra vida para los demás, no solamente estamos buscando nuestra individualidad, sino que también proclamamos nuestro sitio único en el mosaico de la familia humana. COMUNIDAD - ¿Puedes beber este cáliz? PP 56-57, Henri Nouwen) - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

3. GOZO EN LA PERTENENCIA A LA COMUNIDAD. La dinámica que brota de la eucaristía es la que va de la comunión a la comunidad, y de ésta al ministerio. Nuestra experiencia de comunión nos envía primero a nuestr@s herman@s para compartir con ellos nuestras historias y construir con ellos un cuerpo de amor. Luego, como comunidad, podemos salir en todas las direcciónes y llegar a toda la gente. - Con el corazón en ascuas, pp 94-95, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)




 

4. Soy plenamente consciente de mi tendencia a pasar de la comunión al ministerio sin dormar comunidad. Mi individualismo y mi ansia de éxito personal me itentan, una y otra vez, a hacerlo solo y a reclamar para mí la tarea del ministerio en exclusiva. Pero ni siquiero jesús practica en soledad su ministerio apostólico y su actividad taumatúrgica. El evangelista Lucas nos cuenta cómo pasaba la noche en comunión con Dios, la mañana formando comunidad con los doce apóstoles, y la tarde saliendo con ellos a predicar a la gente. - GOZO EN LA PERTENENCIA A LA COMUNIDAD - Con el corazón en ascuas, pp 94-95, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

5. Jesús nos llama a seguir la misma secuencia: de la comunión a la comunidad, y de ésta al ministerio. Él no quiere que vayamos solos. Nos envía juntos, de dos en dos, nunca en solitario, para que seamos testigos como personas que pertenecen a un cuerpo de fe. Se nos envía a enseñar, a curar, a animar y a dar esperanza al mundo, no como el ejercicio de una habilidad excepcional por nuestra parte, sino como la expresión de nuestra fe en que todo cuanto tenemos que dar proviene del que nos ha reunido. - GOZO EN LA PERTENENCIA A LA COMUNIDAD - Con el corazón en ascuas, pp 94-95, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

6. En primer lugar, nuestra vida misma es el mayor don que podemos dar, algo que olvidamos constantemente. Cuando pensamos en nuestro darnos mútuamente, lo que nos viene inmediatamente a la mente es la entrega de nuestros talentos únicos: nuestras capacidades, para hacer ciertas cosas, y hacerlas extraordinariamente bien. Tú y yo hemos hablado a menudo de esto. "¿Cuál es nuestro talento único?", nos hemos preguntado. Pero cuando nos centramos en nuestros talentos, tendemos a olvidar que nuestro don real no es tanto lo que podemos hacer, sino lo que somos. - La verdadera pregunta no es "¿Qué podemos ofrecernos mutuamente?", sino "¿Qué podemos ser el uno para el otro?". - ¿QUÉ PODEMOS DAR? - Tú eres mi amado, pp 94-95, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

7. AMA PROFUNDAMENTE. No dudes en amar y en hacerlo profundamente. Puedes asustarte por el dolor tan profundo que un amor puede causar. Cuando te rechacen las personas a las que amas profundamente, cuando te abandonen o mueran, se te romperá el corazón. Pero eso no debe impedirte el amar profundamente. El dolor que procede del amor profundo hace que tu amor sea más fructífero. Es un dolor que rotura el campo y hace posible que la semilla eche raíces, crezca y se convierta en una planta robusta. - La voz interior del amor pp 73-74, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

8. Siempre que experimentas el dolor de ser rechazado, de la ausencia, de la muerte, te enfrentas a una elección. Puedes amargarte y decidir no volver a amar, o puedes permanecer firme en tu dolor y dejar que la tierra en la que plantas tus pies se haga más rica y tenga mayor capacidad para dar vida a nuevas semillas. - AMA PROFUNDAMENTE - La voz interior del amor pp 73-74, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)


 

9. Cuanto más hayas amado y te hayas permitido sufrir por tu amor, tanto más capaz serás de conseguir que tu corazón se ensanche y se haga más profundo. Cuando tu amor reciba y dé de verdad, aquellos a los que amas nunca abandonarán tu corazón, aunque aparentemente se alejen de ti. Se convertirán en parte de ti mismo, y así gradualmente construirán una comunidad dentro de ti. AMA PROFUNDAMENTE. - La voz interior del amor pp 73-74, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)