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5. _ 1869, en pie de guerra El primero no se hace esperar y llega del colegio de Tortosa. Como ya indicamos, en 1863 se había querido transferir el colegio al hospital, pues el ayuntamiento necesitaba los locales para la enseñanza secundaria. María Rosa protesta por las condiciones del hospital y la municipalidad le facilita una solución. Sin embargo, el alumnado crece y nuevamente, el 13 de enero de 1868, remite una solicitud. La petición fue inmediatamente aprobada, aunque se le impone una única condición: “que combine el traslado de manera que solo tenga que pagarse el alquiler de la escuela”. Sin embargo, al final del año comienza el via crucis. – Lo primero que hizo la nueva junta “septembrina” al tomar posesión fue suprimir el presupuesto municipal reservado a la escuela, partida que María Rosa, amparada por la ley , reclama a la junta provincial, quien le da la razón: “Con arreglo al artículo primero de la Real Orden de 15 de septiembre de 1857, queda autorizada la maestra de la escuela pública de Tortosa en fuerza del mismo título que precede, y deberá percibir desde el 1º de enero del corriente año la dotación de 4000 reales de vellón anuales.