9. La mecha incendia a otras naciones. Podríamos decir que la Revolución francesa se exporta a otros países y reinos como Bélgica, Holanda, Milán, Génova, Nápoles, etc. Paradójicamente esto sucede mientras en Francia surge un dictador, Napoleón Bonaparte (1799-1815), quien comenzando con una república termina en una forma de gobierno monárquica e imperialista que veta la democracia alcanzada. Tras su muerte se restaurarán nuevamente los principios de la Revolución (1815-1848). En este momento nacen los estados independientes de América Latina, mientras Europa está sumida en miles de revueltas. EL SIGLO XIX, UN “SIGLO DE REVOLUCIONES”