5. "Y así pidió a las órdenes masculinas la apertura de escuelas caritativas de primera educación para instruir en la doctrina cristiana, en las buenas costumbres y en las primeras letras a los hijos de los pobres hasta la edad de diez o doce años, procurándoles alimento y vestuario correspondiente a su pobreza. Lo mismo pidió poco después a las monjas. Los religiosos y religiosas respondieron muy positivamente a esta invitación real y crearon un número muy elevado de establecimientos educativos. De este modo se les quitaba a los liberales uno de los alegatos contra los frailes y monjas que los tachaba de inútiles para la sociedad" (Álvarez Gómez). EN CONTINUO DISCERNIMIENTO