22/5/26

6. Esto es, Fernando VII mata así dos pájaros de un tiro. Por una parte, pone de su parte a la Iglesia. Y, por otra, tiene resuelto el problema de la educación y sanidad y, además, acalla de esta forma las críticas hacia lo religiosos y clérigos tildados y considerados como mano muerta para la nación. Sin embargo, estas prerrogativas fueron rápidamente revocadas con la llegada del gobierno liberal (1820-1823), que impuso al rey acatar lo previsto en la constitución de Cádiz (1812) y, con ello, comenzaba nuevamente el calvario para las órdenes religiosas. EN CONTINUO DISCERNIMIENTO