23/5/26

4. Es más, en contra de este argumento se elevan voces que recuerdan que, si en realidad la creación de órdenes religiosas forma parte de un plan estratégico del pontificado, no se explica la continua demanda por parte de instancias civiles para regentar establecimientos públicos (Yetano Laguna). No debemos transferir nuestra visión de la situación a la mentalidad del siglo XIX, pues, aunque la Revolución francesa y su exportación a otros países había traído como consecuencia la separación entre Iglesia y Estado, la sociedad sigue siendo religiosa y se mantiene la presencia católica en el ámbito civil (Yetano Laguna).