3. Esto no excluye que a posteriori ciertas instancias eclesiales vieran en este florecimiento inesperado de vida religiosa femenina apostólica una posibilidad. Esto es, el cauce para recuperar el protagonismo de la Iglesia en el dominio público e, incluso, que por parte de ciertos prelados se buscara instrumentalizar o explotar este hecho en una línea menos lícita o en otra, completamente legítima, y que tiene que ver con la evangelización. Pero como ya indicamos, estas circunstancias, si acaso y como mucho, explican a título posterior su expansión, desarrollo o proliferación, pero no su origen.