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5. Sin apenas pausa, en diciembre de 1866 María Rosa ya emprende un nuevo viaje. Esta vez camino a Burriana. El objetivo es tramitar la llegada de las hermanas al hospital y escuela de dicha ciudad. De hecho, una delegación de la junta se había personado en Tortosa con el cometido de dar cauce a la petición aprobada en la sesión del 8 de noviembre de 1866 de la junta municipal. Al mes siguiente de la visita de María Rosa, el 6 de enero de 1967, se traslada ahora ya con las hermanas que participan en la fundación para firmar el contrato. El número total es de cuatro. Además de atender el hospital se harán cargo de la educación de las niñas. En noviembre de 1867 reciben la visita del obispo Villamitjana quien elogia su misión.