10. Dos cartas consecutivas y dirigidas a la autoridad competente de la Casa de misericordia, fechadas el 5 junio y el 5 julio de 1967, nos alertan de la situación de penuria en que se hallan los asilados y las hermanas de la beneficencia de Tortosa. La precariedad económica hace insostenible la situación y cada vez más dramáticas sus condiciones. No se pueden pagar las deudas contraídas y los proveedores y asalariados de la casa se están amotinando y se niegan a trabajar o dispensar el pan, como es el caso del panadero. La crisis provoca la muerte de tres niños. María Rosa utiliza palabras contundentes para instar a don Jaime Perepons, alcalde de Tortosa, a que dé la cara y se persona. No será la única ni la última contienda, ya que se avecina la tormenta de la Septembrina.