9. Para la cuestión que ahora nos ocupa, una u otra opción sería indiferente, ya que resulta evidente la importancia que se otorga al nombre en el decreto fundacional. Sea que opte por una opción u otra, don Ramón Manero parecería alinearse con la tradición vicenciana, en el sentido de que la justificación que ofrece para denominarlas así es porque el nombre responde a la misión: Y atendiendo a que las obras en que de ordinario se ejercitan las Hermanas en su Instituto se dirigen todas a consolar a sus prójimos, ya cuando se hallen postrados en el lecho del dolor en los hospitales, ya también en los tiernos niños huérfanos que se cobijan bajo su protección y amparo. (Firmado por don Ramón Manero)