8. Más allá de esta digresión, por el momento quiero subrayar simplemente que al igual que la caridad el término consolación tiene como horizonte el hermano. Es decir, ellas definen su identidad (quienes son) con relación al prójimo. Ahora bien, dos advertencias: primera, definirse con relación al hermano no implica ni desmerece su consagración a Dios, Dios y hermano en la Escritura y en la tradición cristiana son un tándem inseparable. Pero constituye una prueba más de lo que estamos intentando reforzar, la dimensión social es congénita al carisma de consolar. Segundo, definirse con relación al hermano no es simplemente explicitar lo que hacen, sino lo que son. Ya que al intentarse decir teniendo como horizonte al prójimo, consolar podría confundirse o simplemente reducirse a una acción y no a una identidad.