2. Esta misma observación vocacional cabría hacerla con relación a Estivill, pues la pugna que está en el trasfondo del conflicto es la visión que se tiene de mujer consagrada. Ahora bien, en ciertos contextos pareciera que sor Luisa abandera el prototipo moderno de mujer libre entregada a la caridad que se emancipa de la autoridad eclesiástica, pues no precisa vivir sometida. Mientras María Rosa y las primeras hermanas con su orfandad espiritual mostrarían un tipo de religiosa más infantil y apocada, que necesita el apoyo masculino eclesiástico. Nada más lejos de la realidad. Creo que sor Luisa Estivill inculca en María Rosa una visión moderna de mujer y de consagrada, pero el ejercicio fundamental de libertad no es el de oponerse sistemáticamente, sino el de deshacerse del propio egoísmo que puede terminar lastrando incluso los grandes ideales que habían comenzado bien.