ME ENSEÑARÁS... ME SACIARÁS - Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios». Se multiplican las desgracias de quienes van tras dioses extraños; yo no derramaré sus libaciones con mis manos, ni tomaré sus nombres en mis labios. El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. SALMO 15