10/6/26

LOS MANDAMIENTOS QUE DIOS NOS HA DADO no deben encerrarse en la caja fuerte asfixiante de la observancia formal, pues de lo contrario nos quedamos en una religiosidad externa y desapegada, siervos de un “dios amo” en lugar de hijos de Dios Padre. Jesús quiere esto, que no tengamos la idea de servir a un Dios amo, sino al Padre, y por esto es necesario ir más allá de la letra. Hermanos y hermanas, este problema no existía solo en tiempos de Jesús, existe también hoy. (Francisco)