9. En el campo sociosanitario, las religiosas también sufren tensiones y conatos de empeorarles las condiciones laborales reduciendo el número de hermanas. Tal es el caso del hospital de Castellón. Incluso en poblaciones como Vinaroz las que llegan a echar del hospital. No obstante, los golpes que las asestan no parecen tan mortales y es posible que, salvo en algunas excepciones, la autoridad civil no quisiera realmente prescindir de sus servicios, cuyos efectos positivos eran evidentes para la población.