5. Lo que se desprende de nuestro último informe FOESSA es que la sociedad española se caracteriza por una creciente fragmentación. La estructura tradicional, basada en una amplia clase media, se debilita, lo que provoca que muchas familias se encuentren en una situación de mayor vulnerabilidad y genera una atomización social que dificulta la realización de proyectos colectivos. Además, esta transformación está vinculada a cambios demográficos como el envejecimiento de la población, la inmigración y los nuevos modelos familiares. También se relaciona con la consolidación de dinámicas como la masiva incorporación de las mujeres al mercado laboral, a pesar de la persistencia de las desigualdades de género. En definitiva, el informe presenta una sociedad más diversa, pero también más compleja, con vínculos comunitarios debilitados y menor cohesión social.