31/5/26

MISTERIO DE VIDA, PARA VIVIR - Es una imagen que nos habla de un Dios comunión. Padre, Hijo y Espíritu Santo: comunión. ¡Pero no es solo una imagen, es realidad! Es realidad porque el Espíritu Santo, el Espíritu que el Padre mediante Jesús ha infundido en nuestros corazones (cfr. Gal 4,6) nos hace gustar, nos hace experimentar la presencia de Dios: presencia siempre cercana, compasiva y tierna. (Francisco)