9. Pues bien, quisiera reflexionar brevemente sobre la magnitud de este heroico hecho. Y, en un segundo punto, ponerlo en contraste y en relación con la heroicidad de su día a día en la Casa de la Caridad. - Cundió el pánico por todas partes y el Hospital acogió entre sus muros no solo a los heridos sino a cuantos despavoridos e inermes se refugiaron en él. Sor maría Rosa Molas, juntamente con las demás Hermanas, los asistía y consolaba. Izada la bandera blanca por los insurrectos, una delegación formada por la superiora so Luisa Estivill con dos hermanas y algunas personalidades de la villa, desafiando al inminente peligro, se presentan en el cuartel de Zurbano implorando clemencia y consigue una honrosa capitulación. Según la tradición conservada en el Instituto delas Religiosas de la Consolación, una de las dos Hermanas que acompañaba a sor Estivill en aquel trágico momento era precisamente sor María Rosa Molas y Vallvé.