7. Por esta razón, atracción no es sinónimo de coladero vocacional. Quiero decir que la vida que le esperaba a quien entraba en una congregación religiosa apostólica no era una vida fácil. En plena construcción de su identidad les llegaban muchas voces discordantes, recordándoles lo que debían de ser o intentando domesticar el impulso del Espíritu, o simplemente, mitigarlo.