10. DIGNIFICABA LA PRESENCIA DE CRISTO EN EL OTRO: Bonhoeffer recordaba que golpear la reputación del hermano ausente es insultar al mismo Cristo que habita en él. Mantener limpia la lengua transformaba la convivencia en un acto constante de adoración, donde cada persona era tratada como suelo sagrado. - EL IMPACTO DE NO HABLAR A LAS ESPALDAS, SEGÚN LA PRÁCTICA DE Dietrich Bonhoeffer