1. EL IMPACTO DE NO HABLAR A LAS ESPALDAS, SEGÚN LA PRÁCTICA DE Dietrich Bonhoeffer en Finkenwalde - Al saber que nadie hablaba mal de nadie en secreto, los seminaristas perdieron el miedo a ser juzgados. Desapareció la paranoia de "¿qué estarán diciendo de mí cuando no estoy?": DESTRUÍA LA DESCONFIANZA