1. B) ¿Reconquista de la sociedad burguesa? - Entre otras posibles lecturas que buscan explicar el auge de las órdenes religiosas en el siglo XIX se halla otra explicación sesgada y truculenta de la que Vicens Vives se hace portavoz. Esta corriente de interpretación considera el fenómeno congregacionista como una acción promovida por parte de la jerarquía eclesiástica empeñada en reconquistar la sociedad burguesa. "Las congregaciones serían según esta visión, a modo de milicias colocadas por la Iglesia combativa frente a la sociedad laica" (Yetano Laguna). - Tras la Revolución francesa, y haciéndose eco de las críticas llegadas sobre el estado moral decadente de los clérigos y órdenes religiosas, el papado se hizo más consciente de la deplorable situación espiritual tanto del clero como de los religiosos. Es más, Pio IX (1846-1878), percatándose de que la restauración eclesial vendría por la profunda renovación de las congregaciones religiosas, reinstituyó con esta finalidad la Congregación Super Statu Regularium (1846), cuyo cometido sería el de ofrecer indicaciones para la necesaria regeneración (Álvarez Gómez).