1. 3. La dimensión social inherente al nombre - Los avatares del siglo XIX despertaron una nueva conciencia de lo social como constitutivo del ser humano. Por otro lado, junto a esta nueva mentalidad el siglo asiste a una explosión de vida religiosa femenina apostólica sin precedentes. Un hecho único de gran magnitud histórica y eclesial. La dimensión social será un elemento innato a la identidad de estas congregaciones. Por último, y con el fin de aquilatar esta reflexión previa, voy a hacer una consideración sobre el nombre como indicio de la toma de conciencia de a dimensión social congénita al carisma que dio identidad a las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación.