10. IX estación JESÚS CAE POR TERCERA VEZ - Del evangelio según san Juan (14,6-7) Jesús le respondió [a Tomás]: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto». De los escritos de san Francisco de Asís (Regla no bulada XXIII, 3: FF 64) Te damos gracias porque, así como por tu Hijo nos creaste, así, por tu santo amor con el que nos amaste, hiciste que él, verdadero Dios y verdadero hombre, naciera de la gloriosa siempre Virgen la beatísima santa María, y quisiste que nosotros, cautivos, fuéramos redimidos por su cruz y sangre y muerte. Tú que naciste «por nosotros de camino» (S. Francisco, Oficio de la Pasión del Señor XV,7: FF 303), ahora, por tercera vez, caes en la vía dolorosa que te conduce al Calvario. Tu triple caída nos recuerda que no existe caída nuestra en la que tú no estés a nuestro lado. Sí, porque estás junto a nosotros en cada una de nuestras fragilidades, y puedes y quieres levantarnos de cada una de nuestras caídas, porque quieres que junto a ti cada uno de nosotros pueda llegar al Padre y encontrar la vida, la vida verdadera, la vida eterna, que nada ni nadie nos podrá quitar. En el camino, tras tus huellas, no importa cuántas veces caigamos, sólo importa que Tú estás a nuestro lado y estás dispuesto a levantarnos una vez más, innumerables veces, porque tu amor, tu perdón y tu misericordia son infinitamente más grandes que nuestra fragilidad. Sostennos en nuestra incredulidad y danos la gracia de creer en que puedes levantarnos.