AYUNO - Comenzamos la cuaresma. Cuarenta días de 'gimnasio' para que nuestro corazón pueda reconocer al Señor. Los ejercicios nos abren a ese reconocimiento de Él como Señor de nuestra historia. ¿Dónde buscarle? En nosotros mismos con el ejercicio del ayuno, de vaciar nuestra vida de aquello que lo esconde, que lo tapa, que dificulta encontrarlo en nosotros mismos. Un ayuno de lo que nos 'ciega' y no podemos verle para seguirle, para llamarle Señor.