CARMEN GUAITA - Consolación - Hª de la madre María Rosa Molas - (PRELIMINARES)

 

UNA GRATITUD COMPARTIDA

 A 11  MAYO, ANIVERSARIO DE LA BEATIFICACIÓN de MARÍA ROSA MOLAS. 


 AÑO CARISMÁTICO 



UNA GRATITUD COMPARITA: Gracias, Carmen Guaita

Hoy abro este espacio con el corazón lleno de gratitud. Quiero dedicar estas líneas a Carmen Guaita, una mujer cuya generosidad ha superado mis expectativas más optimistas. Con una calidez inmensa, Carmen me ha concedido el permiso para utilizar y transcribir su libro "Consolación", permitiéndome así colaborar en la divulgación de una figura que ambas admiramos profundamente: Santa María Rosa Molas.

Deseaba mucho este momento, pero no me atrevía a esperar una concesión tan cariñosa y desinteresada. Leer este libro ha sido para mí una experiencia excepcional e inusitada; Carmen ha logrado acercarme a la Madre Molas de una manera que no creí posible, humanizándola y elevándola al mismo tiempo.

Estoy convencida de que esa fue su intención al escribir estas páginas: no solo retratar a una mujer admirable, sino tender un puente hacia ella. Al compartir este texto en mi blog, mi único deseo es cumplir con el propósito de Carmen: que seamos muchos más los que, al adentrarnos en su lectura, vivamos esa misma experiencia de cercanía y transformación.

Gracias, Carmen, por tu pluma, por tu confianza y, sobre todo, por ese cariño que transciende el papel.  - María José Melchor NSC

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 Consolación - Hª de la  madre María Rosa Molas



NOTA DE LA AUTORA (Carmen Guaita) 


     Los hechos de la vida de santa María Rosa Molas narrados en este libro son reales y están tomados de las biografías escritas por su confesor, el padre Sebastán León Tomás, por el padre Anastasio Sinués, por Madtre Esperanza Casaus y por la madre María Teresa Rosillo, hermanas de la Consolación. También se han obtenido de los documentos del proceso de su canonización, de los testimonios de sus contemporáneos y de las cartas escritas por ella misma. Las opimiones sobre su figura que se responden están documentadas. La mayor parte de las frases que ella pronuncia corresponden a sus escritos.

  ELLA SABÍA QUE UN INSTANTE IMPORTA UNA ETERNIDAD 

 P. Sebastián León Tomás, confesor de María Rosa Molas 



 
PREFACIO - Santa María Rosa Molas y Vallvé nació el 24 de marzo de 1815 en un momento convulso de la Historia de España, la posguerra de la Guerra de la Independencia. Por entonces toda Europa se desangraba a causa de las gigantescas heridas de las campañas napoleónicas, que en aquel año del nacimiento de María Rosa -el de la batalla de Waterloo- duraban ya cinco lustros. La ambición de Napoleón Bonaparte -astro, ídolo de masas, guerrero y destructor- había arrasado gobiernos, dinastías y alianzas, pero sobre todo gente: millones de soldados y civiles murieron en sus campañas, que se anegaron en un profundo río de lágrimas. Durante los seis años (1808- 1814) en que las tropas francesas recorrieron España, fallecieron trescientas setenta y cinco mil personas en los combates o por las hambrunas que asolaron los pueblos. De la devastación a la miseria brotaron atroces epidemias. De la desmoralización social y política, una cadena de amotinamientos, revoluciones y guerras civiles -las carlistas- que golpearon sin piedad la espina dorsal del siglo XIX español.

 


 

     María Rosa Molas y Vallvé, canonizada por la Iglesia católica en el año 1988, vivió en un tiempo que necesitaba consolación. Desde el principio comprendió esa llamada de sus contemporáneos y tendió las manos. Supo enseguida que a través de ellos le llegaba el grito doliente de toda la humanidad. Entonces pidió a sus hermanas que tendieran sus manos hacia el futuro, hasta hoy. Para siempre.



Paula Marán Batista


Esta es su historia.