9. La comunión, el convertirnos en Cristo, nos lleva a un nuevo ámbito de existencia. Nos introduce en el Reino, donde las viejas distinciones entre dicha y desdicha, entre éxito y fracaso, entre bienaventuranza y condenación, entre salud y enfermedad, entre vida y muerte... ya no tienen sentido. - PRESENCIA Y AUSENCIA DE DIOS, Con el corazón en ascuas p 79, Henri Nouwen, UNA COMUNIÓN DE SEMEJANZA