12/10/26

8. Se puede decir -recapitulando lo que hemos expuesto-que los fieles, guiados por el sentido de la fe -el sensus fidei- saben distinguir, quizás sin formularlo explícitamente, entre el valor que hay que dar a una tradición piadosa secular corno la que se refiere a la aparición de la Virgen a Santiago Apóstol en Zaragoza y la Tradición viva de la Iglesia, la gran Tradición de la Iglesia, que juntamente con la Sagrada Escritura nos transmite la revelación pública de Dios. El amor a la Virgen Santísima tiene su fundamento en lo que Dios nos ha comunicado en la Sagrada Escritura y en la gran Tradición, interpretadas de modo auténtico por el Magisterio de la Iglesia. Pero esto no quiere decir que carezcan de valor las tradiciones piadosas que, aunque muchas veces no pueden ser confirmadas con documentos históricos seguros, pueden ser vehículo de verdadera devoción a la Virgen Santísima y de amor sincero a Jesucristo nuestro Señor. - Una tradición venerable, que lleva a María y a Cristo