8. ESTO ES LO QUE VIVIMOS... EN NUESTRA VIDA EUCARÍSTICA. Se trata de una comunión tan íntima, tan santa, tan sagrada y tan espiritual que escapa a nuestros sentidos. Ya no podemos verle con nuestros ojos mortales, oírle con nuestros oídos mortales ni tocarle con nuestros cuerpos mortales. Ha venido a nosotros en ese lugar, dentro mismo de nosotros, adonde los poderes de las tinieblas y del mal no pueden llegar, adonde la muerte no tiene acceso. - COMUNIÓN EN LA AUSENCIA (Ejercicios espirituales en la vida oridinaria)