6. La perfecta alegría libera de la tiranía de las apariencias. Quien no necesita ser reconocido ni aplaudido, quien no construye su identidad en los logros, el prestigio o la aprobación ajena, vive en una profunda libertad interior. Es la libertad de los santos, que son capaces de sonreír incluso en medio de las pruebas, porque han puesto su seguridad únicamente en Dios. - LA PERFECTA ALEGRÍA SEGÚN SAN FRANCISCO DE ASÍS: EL SECRETO OCULTO DE LA SANTIDAD