28/10/26

5. (I) Esta es quizá la razón de que a veces nos resulte más fácil mostrar lástima que compasión. La persona que sufre nos está invitando a hacernos conscientes de nuestro sufrimiento. ¿Cómo puedo yo responder a la soledad de nadie si no entro en contacto con mi propia experiencia de soledad? ¿Cómo uedo acercarme a una persona discapacitada cuando me niego a reconocer mis propias discapacidades? ¿Cómo puedo estar con el pobre cuando no estoy dispuesto a confesar mi propia pobreza? - Aquí y ahora p 107, Henri Nouwen, DE LA LÁSTIMA A LA COMPASIÓN