5/10/26

10. San Francisco de Asís nos recuerda que la alegría cristiana no es una emoción superficial, sino una decisión espiritual. Es mirar la vida desde la cruz y desde la resurrección; es descubrir que, aun cuando todo parezca ir en contra, Cristo está y permanece. Ahí, precisamente ahí, donde el corazón se fía de Dios sin condiciones, florece la perfecta alegría. - LA PERFECTA ALEGRÍA SEGÚN SAN FRANCISCO DE ASÍS: EL SECRETO OCULTO DE LA SANTIDAD