8/9/26

9. En el capítulo IV ya tuvimos ocasión de hablar de este mecanismo de neutralización de la agresividad que aparece dibujado en el texto del cuarto canto del siervo (cf. Is 53, 2-5). A veces consolar adopta esta forma, pues en muchas ocasiones las heridas que duelen demasiado no se dejan ni tocar ni curar hasta no soltar toda la rabia contenida. Rabia y agresividad que se lleva dentro y sale de manera injusta e improcedente con quien te está ayudando. Por eso, las hermanas con su afecto amortiguan el dolor y a base de paciencia van venciendo las múltiples resistencias a dejarse ayudar que normalmente pone el ser humano cuando está demasiado herido o maltratado por la vida.

 RESISTENCIAS A DEJARSE AYUDAR CUANDO SE ESTÁ DEMASIADO HERIDO