8/9/26

10. El escepticismo, de hecho, nace como un mecanismo de defensa para no “volverse a creer la película”. Esto es, ha sido tan duro perder algo bonito que rechazas lo positivo de la vida por el miedo a que desaparezca o no sea la verdad. Se prefiere no gozar del don, ante la idea de volverlo a perder. De este modo, el corazón se va endureciendo para no sufrir. Por eso, desactivar este mecanismo requiere exponerse a la proyección de toda la rabia contenida y a no dejarse vencer por la proyección del dolor, sino curarlo a base de reiterarse en la caridad.

               
                       CON UN BUEN AIRE PURO DE CORAZÓN SE DESACTIVA AL ESCEPTICO