9. “Aquí en Lourdes, ciudad de los enfermos y de la esperanza, invito a toda la comunidad de los agentes sanitarios a recordar el significado profundo de su vocación: hacerse cargo de una persona que sufre, y no eliminarla. Sí, queridos amigos, ¡sean servidores apasionados de la vida!”, los exhortó el Papa, quien reiteró: “¡Ninguno tiene el derecho, nunca, basándose en algoritmos de laboratorio, de decidir sobre la vida de un embrión determinado o de una persona de la tercera edad determinada! ¡La medicina nunca podrá convertirse en sierva de la muerte programada!”. En este sentido, León XIV los invitó, por un lado, “a seguir realizando constantemente estructuras de cuidado paliativo y de investigación”; y, por otro, “a acompañar con ternura a los enfermos”, como sucede en Lourdes, donde “médicos, enfermeros, camilleros, capellanes, equipos de pastoral de la salud y tantos otros ejercitan su vocación al servicio de la dignidad de la persona humana, para que el mundo tenga vida”. SER SERVIDORES APASIONADOS DE LA VIDA