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6 - 2. Lavamos sus pies vendando heridas – Hay muchos tipos de heridas, pero en nuestro caso se concentran en aquellas producidas por la injusticia directa o indirecta que lleva de la mano la marginación y la exclusión. Tras la muerte de maría Rosa Molas, el biógrafo Sebastián León hace un recuento de las obras del instituto: treinta y seis entre hospitales, colegios y casas de misericordia. Y también ofrece cifras aproximativas sobre los destinatarios de las mismas: “siendo asistidos por sus hijas más de quinientos enfermos, socorridos seiscientos expósitos, huérfanos y ancianos, y educados sobre tres mil doncellas y parvulitos”. De este dato se deduce el tipo de destinatario de cada ámbito: doncellas y parvulitos en el educativo; enfermos en los hospitales, y expósitos, huérfanos y ancianos en las casas de beneficencia. Y con ello se nos ofrece una primera pista del tipo de herida que curar: la de la desigualdad que relega a la mujer a un segundo plano; la de la enfermedad; y la de la pobreza y abandono, respectivamente.

 DESIGUALDAD, ENFERMEDAD, POBREZA Y ABANDONO