4. Las hermanas colaboraron con las instancias públicas. Es más, María Rosa Molas obtuvo por oposición una plaza en la escuela de Tortosa. Sin embargo, a partir de la Septembrina (1868) las trabas burocráticas y las continuas zancadillas de los ayuntamientos hicieron insostenible su presencia en algunos colegios como el de Tortosa y Vinaroz, que pasaron al ámbito privado. Es llamativo que, a partir de este momento, el instituto hace una opción clara por el ámbito educativo, abriendo colegios y paliando de este modo el desfonde de los índices de escolarización, que se habían desplomado nuevamente a las cifras de inicio de siglo.
UNA OPCIÓN QUE PALIA EL DESFONDE DE LOS INDICES DE ESCOLARIZACIÓN