4. ALABAR es gozar al reconocer la supremacía de Dios que tanto amó al mundo que le ha entregado a su propio Hijo (Gratuidad). HACER REVERENCIA al reconocer su dependencia filial viviendo la fraternidad (Alteridad). Y como no basta con decir “¡Señor, Señor!” si no se hace su voluntad, la relación con Dios ha de traducirse en el acto de SERVIR (Obras) – LA CENTRALIDAD DE DIOS Y EL AMOR AL PRÓJIMO (Ejercicios Espirituales en la vida ordinaria 2026)