2 - Sebastián León recoge al respecto un texto elocuente, pues como una madre lo haría, María Rosa se levanta por las noches a asistir a los que están peor. Es más, si hace falta se quita de lo suyo para dárselo y sufre por no poderles proporcionar alimento o abrigo. – Durante las noches levantábase despacito, y se presentaba a las camas de las hermanas delicadas, y les llevaba cuanto necesitaban; y otro tanto hacía con los pobres asilados, consolándoles con sus socorros; y a unas y a otros encargaba el secreto de su gran solicitud. Tratando de beneficiar al pobre, no reconocía dificultad ni sacrificio. En una ocasión que el municipio quiso obsequiar a los pobres de la ciudad con una buena comida, recurrió a nuestra Sierva, la que quedó encargada y convenido en el día en que debía verificarse. Madrugó algo más que de ordinario, y en compañía de dos hermanas se presentó al lugar destinado, en donde halló lo necesario; y con gran prontitud se preparó la abundante y bien sazonada comida, con no poca sorpresa de los comitentes, que le contaban todavía en marcha, y con marcada satisfacción dieron de comer a muchos cientos de pobres. (S. León)
TRATANDO DE BENEFICIAR AL POBRE, NO RECONOCÍA DIFICULTAD NI SACRIFICIO