2. A. Educar para vendar la herida de la ignorancia y de la desigualdad – La educación de la mujer fue una de las grandes luchas de María Rosa Molas. Posiblemente a esta sensibilidad contribuyó su pasado. De hecho, como ya expusimos en el capítulo II, a inicios del siglo XIX el 80% de la población era analfabeta. Por tanto, la formación recibida por María Rosa era un caso anómalo, mucho más teniendo en cuenta su condición femenina. – Con respecto a Europa, España mostraba un índice de escolarización bajo y esta fue un de las grandes preocupaciones de Isabel II que culmina con la promulgación de la ley Moyano en 1857. La implementación de esta nueva normativa que hace obligatoria la enseñanza primaria coincide con los primeros años del nacimiento del Instituto. En esta época de relativa bonanza hacia las órdenes religiosas, como apuntamos en el capítulo III, se abren escuelas junto a obras de corte sanitario o asistencial. En ocasiones sabemos que la propuesta nace de la administración pública, en otras desconocemos si la iniciativa parte de las religiosas y la autoridad realiza esta concesión a fin de que se hagan cargo de hospitales y casas de beneficencia.