7. La vocación de servicio no rebaja la exigencia; la eleva. Precisamente porque el líder cuida los estándares y protege la misión sin negociar con la dignidad humana. Porque servir exige humildad, ser un líder que reconozca su cauce en lugar de colocarse en el centro. Debe ser consciente de que sus talentos, posición e influencia le han sido confiados para un bien mayor que él mismo. Y es esa conciencia la que lo libera de la soberbia de creerse indispensable y la inseguridad de demostrar constantemente su valía. - 70 veces 7