27/3/26

Y COMO AQUELLAS GENTES DEL TIEMPO DE JESÚS, no será el fiel cumplimiento de la Torah, pero sí nuestros propios esquemas mentales los que nos pueden impedir abrirnos a la novedad del evangelio o a alguno de sus planteamientos. Para otras personas, su ceguera será los prejuicios propios de una ciencia que no encuentra la huella de Jesucristo en los documentos que rastrea o en las investigaciones que lleva a cabo. Y no aceptarán ni su figura ni su mensaje. Otros, inmersos en el ruido amplificado por la técnica, insensibles para escuchar otra voz, otros gestos, otros mensajes. (Mariví Sánchez)