«Levántate, toma tu camilla y echa a andar» Jesús tiene tres propuestas en esta frase que le dice a un paralítico que quiere curarse. La primera es levantarse. Tenemos que ponernos de pie. Somos hombres y mujeres con dignidad. Nada de estar encogidos, nada de estar escondidos, nada de estar 'tirados' y con miedo. El hombre y la mujer son para estar levantados, con todo por hacer y proponer, que nada ni nadie nos arrugue, nos haga vivir sin la dignidad con la que hemos sido creados. La segunda propuesta es que tomemos nuestra camilla, nuestra historia, nuestra realidad, nuestro entorno, nuestro contexto, nuestro pasado... No podemos despegarnos de ello, es imposible. Pero no debe ser un impedimento para ser lo que estamos llamados a ser. No es la camilla la que nos lleva, somos nosotros los que llevamos la camilla. Estamos 'al mando' y 'pilotando' nuestro proyecto de vida. Vamos a ello, con fuerza, sin dejar que nada nos paralice, nos haga pequeños, nos convierta en dependientes. La tercera propuesta es echar a andar. Esto va de caminar, de seguir avanzando, hacer de la vida un camino de seguimiento. No tenemos todo logrado al conocerlo a Él, ni al ponernos de pie, ni al cargar la camilla. Tenemos que caminar, superar dificultades, vivir con esperanza, no mirar atrás, tener un proyecto, desarrollar un compromiso... «Levántate, toma tu camilla y echa a andar» esta es la propuesta. Dignidad, historia, camino. Él levanta, no pone de pie, nos ayuda a caminar, hace que no nos pese la historia. #BNdiaria