ENTONCES COGIERON PIEDRAS PARA TIRÁRSELAS, PERO JESÚS SE ESCONDIÓ Y SALIÓ DEL TEMPLO. - "En verdad, en verdad os digo —afirma el Señor—: antes de que Abraham existiera, Yo soy" (Jn 8, 58). Sin medios términos, declara su preexistencia y, por tanto, su superioridad con respecto a Abraham, suscitando —comprensiblemente— la reacción escandalizada de los judíos. (Benedicto XVI)