7. Dios no escucha a quienes manchan sus manos con sangre - El Papa insistió en que Dios no puede ser utilizado para justificar conflictos armados ni enfrentamientos. Con palabras contundentes, recordó que el Señor rechaza las plegarias de quienes tienen “las manos llenas de sangre”, en una clara advertencia contra cualquier intento de usar la religión como instrumento para la guerra.