5. Moisés alzó la mano y golpeó la roca con el bastón dos veces, y brotó agua tan abundante que bebió toda la multitud y sus bestias. El Señor dijo luego a Moisés y a Aarón: «Por no haber confiado en mí, por no haber reconocido mi santidad en presencia de los hijos de Israel, no haréis entrar a esta comunidad en la tierra que les voy a dar.»