9. FRANCISCO: NO A LA CULTURA DEL DESCARTE - El pensamiento dominante, marcado por la "cultura del descarte", propone a veces una "falsa compasión": "la que considera -subrayó el Papa Francisco en 2014, dirigiéndose a los participantes en un congreso promovido por la Asociación de Médicos Católicos Italianos- una ayuda para la mujer favorecer el aborto, un acto de dignidad facilitar la eutanasia, una conquista científica ‘producir’ un hijo considerado como un derecho en lugar de acogerlo como don; o usar vidas humanas como conejillos de laboratorio para salvar posiblemente a otras. La compasión evangélica, en cambio, es la que acompaña en el momento de la necesidad, es decir, la del buen samaritano, que ‘ve’, ‘tiene compasión’, se acerca y ofrece ayuda concreta (cf. Lc 10, 33)”. - Por último, el Papa Francisco subraya, en un mensaje de 2017 sobre el tema del final de la vida, que “no activar o suspender el uso de medios desproporcionados, equivale a evitar el ensañamiento terapéutico, es decir, a llevar a cabo una acción que tiene un significado ético completamente distinto de la eutanasia, que sigue siendo siempre ilícita, ya que se propone interrumpir la vida dando la muerte”. Y recuerda lo expresado en el Catecismo de la Iglesia Católica: “La interrupción de tratamientos médicos onerosos, peligrosos, extraordinarios o desproporcionados a los resultados puede ser legítima. Interrumpir estos tratamientos es rechazar el ensañamiento terapéutico. Con esto no se pretende provocar la muerte; se acepta no poder impedirla”. – INCURABLE NO SIGNIFICA IN-CUIDABLE