SIMEÓN, HOMBRE RECTO Y PIADOSO, ESPERABA LA CONSOLACIÓN DE ISRAEL Y EL ESPÍRITU SANTO MORABA EN ÉL - (Ml 3, 1): Mirad, yo os envío a mi mensajero para que prepare el camino delante de mí, y pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis.