ORACIÓN - El tercer ejercicio es la oración. Es la apertura a Dios. Es mantener, acrecentar, dejar tiempos y momentos para Dios en nuestra vida. Escucharle, dejar que llene nuestros silencios, abrirle con confianza nuestra vida para que la llene de su presencia. Crecer en esa relación íntima y madura. BNdiaria